miércoles, 2 de mayo de 2012

Coplas a la Fragas

Bueno, hoy os traigo otro poema, aunque de ambientación realista, por desgracia; que versa sobre la sobrebia humana y cómo pudre todo lo que toca.

"Bosque que prestas tus dotes
a los propios de tu tierra
y a extraños,
bosque dejado en los brotes
por los de más baja ralea
durante años.

Bosque sufrido y sufridor
de los juegos de codicia
y sus artes,
bosque fuente de dolor
en ese instante de la vida
en que ardes.

Bosque que eres la cuna
de todo lo que te puebla
y carcome
bosque que eras madre única
del árbol, de la hiedra
y del hombre.

Bosque que eres mi morada,
mi escondite, mi lugar,
y mi todo,
bosque que eres mi amada
mi confidente, mi mal,
y mi ahorro.

Bosque que aguardas paciente
una ansiada mano amiga
del que manda
pero ellos no te merecen
a juzgar por la desidia
con que tratan.

Carecen de alma y principios,
son sicarios del demonio
y su fuego,
son animales y asesinos
y de ellos será todo
el averno.

A ti expolian tus encantos
con desmedida vergüenza
por dinero,
a ti explotan los mercados
buscando simples maneras
de hacerte preso.

Locos que contra ti atentan,
te prenden fuego y mutilan
por su lucro,
locos que destrozan su tierra,
la de tus hijos y la mía
por dos duros.

Después se hacen encumbrar
presentándose como héroes
a tu costa;
son cura de todo mal,
la más gentil de las gentes,
según la hora.

Manipuladores, falsos,
afrenta al verde, los árboles
y lo bello,
son el cáncer, son los malos,
en nuestras sociedades
y en el resto.

Bosque que igualas a Roma
en historia, en grandeza,
y en Nerón;
bosque que pasas a lona
de cenizas, muerte y piedra
bajo el Sol.

Llegas a nosotros tras ver
a los celtas o los godos
habitarte,
pero es tal nuestra sed que
prefieres ante nosotros
a los de antes.

Que habitaban contigo
en perfecta armonía
y en paz,
ahora a ti te destruimos
porque nuestra propia vida
no es tal:
y no es ella de verdad,
solo es una vulgar búsqueda
del beneficio,
perdimos la humanidad
como haremos con el planeta
de oficio.

Todo serán yermos lares;
grises, sin vida ni luz
ni alegría
serán del polvo los bares
del hielo, el norte y el sur,
de la sombra, el día.

Saldrá el Sol por el oeste,
no habrá ríos, ni mares,
ni sabanas,
será negro lo antes verde,
ariscos se harán los valles:
serán montañas.
El agua se tornará amarga,
amarga como el premio
recibido,
por la sin pausa escalada
en las gráficas del cerro
destructivo.

El aire será el veneno
de las fábricas que guardan
esas gentes,
se teñirá de rojo el cielo,
las lluvias serán espadas,
y el resto, inerte.

Es ahora el momento
en que debemos guardarte
con fiereza,
ser tu escudo ante ellos,
que no seas otro Marte,
madre Tierra."

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